La libertad, te juro, NO la quiero.

22.1.14

Me proteges. A veces de mí misma. Es como si estuvieras en el aire y a veces te inspirara y le devolvieras a mi pecho su sano ritmo. Sin contar el abanico de sonrisas con el que me liberás y me enfriás el verano. Aligeras mis cargas, y eres mejor que todo lo que haya pasado por acá.


D.